El dinero es quizás el ejemplo más tangible y cotidiano de cómo una construcción social puede llegar a sostener la estructura del mundo entero. El dinero fiduciario (como el dólar, el euro o el peso) no tiene valor intrínseco (no es oro ni plata). Su existencia se basa estrictamente en los tres pilares de Berger y Luckmann (1966):
1.-Externalización: La sociedad decide que necesita un medio de intercambio más eficiente que el trueque. Se emiten papeles con sellos oficiales.
2.-Objetivación: Con el tiempo, olvidamos que el dinero es un acuerdo. El billete de 100 dólares deja de ser "un papel con tinta" para convertirse en una "cosa" con poder real. Si ves un billete en el suelo, tu cerebro no ve papel, ve "valor". Se ha vuelto una realidad objetiva fuera de nosotros.
3.-Internalización: Desde niños, aprendemos que sin esos papeles no se come. Lo aceptamos como una ley natural, casi como la gravedad.
Desde el punto de vista de la VERDAD, el valor del dinero fiduciario es una "verdad por consenso". Si mañana toda la población mundial dejara de creer que el dólar vale algo, el dólar dejaría de valer de forma instantánea. Su "realidad" depende exclusivamente de la confianza (del latín fiducia).
¿Es Bitcoin una "ilusión del sistema fiat opresor"?
Para argumentar si Bitcoin es una extensión de la ilusión o una ruptura, hay que ver qué parte de la construcción social intenta modificar. Desde una perspectiva crítica, se podría decir que Bitcoin no rompe la construcción social, sino que la sofistica.
Sigue dependiendo de la fe colectiva: Al igual que el fiat, si nadie quiere Bitcoin, su valor es cero.
Fetichismo digital: Es una construcción social basada en algoritmos en lugar de decretos gubernamentales. Sigue siendo una "verdad" compartida que solo existe en el lenguaje de la computación y el mercado. No puedes comer Bitcoin ni construir una casa con él; es otra capa de abstracción.
El sistema fiat suele considerarse "opresor" porque el consenso social es forzoso: los gobiernos obligan a usar su moneda y pueden "crear" realidad (imprimir dinero) de la nada, diluyendo el esfuerzo de los ciudadanos (inflación).
Cambio de autoridad: Bitcoin traslada la construcción de la realidad de una institución humana (el Banco Central, que es falible y subjetivo) a una estructura matemática (la Blockchain, que es auditable y objetiva).
Soberanía de la verdad: En el sistema fiat, la "verdad" del saldo de tu cuenta depende de que el banco diga que es cierto. En Bitcoin, la "verdad" es distribuida; no necesitas creer en una institución, sino en la red que tú mismo puedes verificar.
Conclusión: ¿Ilusión o realidad alternativa?
Si definimos "ilusión" como algo que no tiene base material física, tanto el dinero fiat como Bitcoin son ilusiones. Sin embargo, en sociología, una construcción social no es una "mentira", es una realidad funcional.
Bitcoin no es necesariamente una ilusión del sistema fiat, sino un intento de construir una realidad social diferente. Mientras que el fiat es una construcción social de "arriba hacia abajo" (impuesta por el Estado), Bitcoin busca ser una construcción de "abajo hacia arriba" (acordada por individuos mediante código).
El hecho de que Bitcoin tenga valor demuestra que los seres humanos podemos cambiar el consenso. Si la realidad es construida, Bitcoin es el experimento de una comunidad que decidió dejar de creer en la construcción del Estado para empezar a creer en la construcción de la matemática.


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